El que peca y reza…

El que peca y reza

En la vida profesional he conocido a dos clases de mentirosos, el mentiroso tipo A y el mentiroso tipo B. El mentiroso tipo A me dice “empiezo la dieta el lunes” y el mentiroso tipo B, “yo empiezo dieta en Enero”. Como asumo que no se encuentra en ninguno de estos grupos he decidido darle algunos consejos para que sin desaprovechar las delicias de la Navidad, no se esté lamentando en Enero por los kilos que se ganó este mes.

Tenga en cuenta que al menos por un año de vida se ha comido mínimo un buñuelo o un pedazo de natilla, por ende conoce perfectamente su sabor y aroma. ¿Qué opina si esta Navidad pasa por alto estas pequeñas cositas y más bien dedica todo su paladar a las cenas de Navidad y Año Nuevo, rebajando así considerablemente el costo calórico que esto representa?

Existe una ley universal que dice que el que peca y reza empata y créame, en realidad funciona. Si usted comió algo más de la cuenta y la culpa no lo deja en paz ¡tranquilo! Al otro día puede nivelar calorías comiendo fruta en el desayuno, entre comidas y por supuesto en el almuerzo. Las enzimas de la fruta aligeran la carga energética y así está empatando el pecado que cometió. No obstante si tiene problemas de azúcar, acompañe con queso la receta frutal.

Evite también el consumo de varios carbohidratos en el mismo plato. Si hay unas papas deliciosas o un irresistible arroz, escoja alguna de las dos. De igual manera, la mezcla de proteínas sobrecarga el hígado considerablemente así sea un pequeña proporción, elija una sola.

En cuanto al alcohol, éste no tiene forma de nivelarse. Por eso es mejor optar por whisky, vodka o vino blanco, siendo éstos algo menos peligrosos que los demás. Si no baja de peso en estas festividades no importa, pero no se gane kilos innecesarios que estará lamentando amargamente en enero.

Coma con cuidado y ¡felices fiestas!

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