Corazón, corazoncito, no te vayas a poner malito

Corazon, corazoncito no te vayas a poner malito

¿Sabía que su corazón late entre 60 y 100 veces por minuto? ¿Y qué a lo largo del día emite aproximadamente 100 mil latidos, y al año más de 30 millones? No necesita haber sido víctima de un infarto o tener problemas de sobrepeso para pensar en él. Recuerde que es uno de los órganos más importantes y que darle un tratamiento nutricional adecuado puede prolongar su vida y salud.

Para ello, lo primero que hay que hacer es eliminar la sal de la dieta, pues el sodio que contiene es el responsable de la retención de líquidos. Los alimentos que poseen grandes cantidades de sodio son los enlatados y las conservas, las salsas, las comidas congeladas y los embutidos. Así mismo, se deben evitar las grasas saturadas responsables del aumento desmedido del colesterol. Esta sustancia cerosa y grasosa que se encuentra en nuestro cuerpo tiene que mantenerse en niveles óptimos para evitar una enfermedad cardiaca. Y aquí entra la restricción de los quesos madurados, la mantequilla y las frituras.

Tener niveles altos de glucosa en la sangre también afecta el corazón al aumentar los riesgos de sufrir un ataque cardiaco. Para minimizarlos controle la ingesta de azúcar procesada que se encuentra en postres y caramelos.

No olvide que comiendo saludablemente también está nutriendo otros órganos del cuerpo. Una alimentación sana y el ejercicio son las claves para gozar de buena salud. Así que coma saludable y viva bien

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